¿Cuántas palabras al día
hay que aprender?
No existe un número mágico avalado por la investigación, pero la aritmética acota el rango. Una palabra necesita entre 8 y 12 encuentros espaciados para quedarse (Nation y Wang, 1999; Pigada y Schmitt, 2006), así que cada palabra nueva de hoy son unos nueve repasos futuros. Con 10 al día se llega a un régimen estable de unos 90 intentos de recuerdo diarios —unos 9 minutos a 6 segundos por tarjeta— y a las 3.000 familias de palabras de la conversación cotidiana en unos 10 meses. El ritmo correcto es el mayor cuya carga de repasos sigas haciendo en la semana doce.
Todas las cifras están referenciadas al final de la página

Lo que cuesta de verdad cada ritmo diario
Elegir un número diario es, en realidad, elegir una carga de repasos. Si una palabra necesita unos nueve encuentros y añades P palabras nuevas al día, en cuanto la tubería se llena estarás haciendo alrededor de P × 9 intentos de recuerdo cada día, indefinidamente, hasta que dejes de añadir. Es ese régimen estable, y no la entrada de palabras, lo que la gente abandona.
La tabla usa nueve encuentros por palabra (el punto medio del rango 8-12) y seis segundos por tarjeta, que es más o menos lo que tarda una tarjeta de reconocimiento cuando sabes la respuesta o sabes que no la sabes.
| Palabras nuevas/día | Hasta 3.000 familias | Repasos/día en régimen estable | Minutos/día |
|---|---|---|---|
| 3 | ~2 años y 9 meses | ~27 | ~3 min |
| 5 | ~1 año y 8 meses | ~45 | ~4-5 min |
| 10 | ~10 meses | ~90 | ~9 min |
| 15 | ~7 meses | ~135 | ~14 min |
| 30 | ~3 meses y medio | ~270 | ~27 min |
El tiempo hasta la meta supone que cada palabra se fija a la primera; en la práctica, calcula un 20-30 % más por las que retroceden en la cola. La columna de repasos es el régimen estable de las primeras semanas, no el del primer día: por eso los ritmos rápidos parecen fáciles al principio.
Por qué el techo son los repasos, no las palabras nuevas
Puedes ver cincuenta palabras nuevas en una mañana. Lo que no puedes es atender los 450 intentos de recuerdo que generan en las semanas siguientes. Los ritmos de vocabulario fallan por el segundo número, y fallan lo bastante tarde como para que el primero parezca haber funcionado.
- Ver es barato; retener, caro. Leer una palabra una vez cuesta segundos; llevarla hasta el octavo o el duodécimo encuentro se lleva casi todo el tiempo, y es justo la parte que una meta diaria suele olvidar contar.
- La carga llega tarde. Las diez palabras de hoy programan repasos repartidos por las próximas semanas, así que la primera semana es ligera y la cuarta es donde el ritmo se pone a prueba de verdad.
- Saltarse un día no sale gratis. Los repasos no desaparecen, se acumulan, y el olvido sigue corriendo mientras esperan: un día en blanco cuesta más que los repasos que te saltaste.
De dónde sale la cifra de 8-12 y cómo la cambian los intentos de recuerdo: cuántas veces hay que ver una palabra para recordarla (en inglés).
Cuánto tarda cada meta a diez palabras al día
Las metas de vocabulario se cuentan en familias de palabras, y las útiles están ligadas a la cobertura léxica: el porcentaje de palabras del habla o del texto corriente que ya conoces. Nation (2006) sitúa las primeras 1.000 familias en torno al 80 % del habla cotidiana, y cada millar siguiente aporta menos.
| Meta (familias) | Qué te permite | A 10 palabras/día |
|---|---|---|
| 500 | Carteles, cartas de restaurante, frases de supervivencia | ~2 meses |
| 1.000 | ~80 % de cobertura del habla cotidiana | ~3 meses |
| 2.000-3.000 | ~95 % de cobertura: puedes conversar | ~7-10 meses |
| 5.000 | Casi todo un informativo sin parar | ~1 año y 5 meses |
| 6.000-7.000 | ~98 % del habla: escuchar sin esfuerzo | ~1 año y 8 meses a 2 años |
| 8.000-9.000 | Novelas y prensa sin diccionario | ~2 años y 3 a 6 meses |
Cifras de cobertura de Nation (2006) y Adolphs y Schmitt (2003). Qué significa cada banda en la práctica, con la equivalencia MCER: cuántas palabras hay que saber para hablar un idioma.
¿Un número diario más alto te hace ir más rápido?
Solo hasta el punto en que los repasos sigan ocurriendo. Cepeda y sus colegas (2006) sintetizaron 254 estudios sobre práctica distribuida y encontraron que el mismo tiempo total de estudio retiene bastante mejor repartido que amontonado, así que un bloque diario grande no es un bloque pequeño multiplicado. Doblar la entrada dobla la deuda de repasos, y esa deuda se paga en días que quizá no tengas.
El olvido pone el plazo. La curva de Ebbinghaus de 1885 —replicada con controles modernos por Murre y Dros (2015)— muestra la caída más pronunciada en el primer día. Por eso una palabra vista el lunes y no vuelta a ver hasta el domingo es, para casi cualquiera, una palabra vista una sola vez. El número diario solo cuenta los encuentros que llegan antes de que la memoria se apague.
A largo plazo el atracón sale aún peor parado. Bahrick y Phelps (1987) evaluaron vocabulario de español ocho años después de aprenderlo y vieron que la retención dependía de cuán separadas habían estado las sesiones originales, no de lo intensa que hubiera sido cada una. El ritmo que gana no es el ambicioso: es el que sigue en marcha en el tercer mes.
Los mismos 90 encuentros, cuatro formas distintas
Supón que te has comprometido a diez palabras nuevas al día y a los noventa y pico intentos de recuerdo que traen. Cómo los repartas a lo largo del día cambia tanto lo que retienes como la probabilidad de que llegues a hacerlos.
Nada de lo que sigue cambia el total: las cuatro filas son exactamente la misma cantidad de trabajo.
| Forma del día | Qué predice la investigación | Qué te exige |
|---|---|---|
| Un bloque de 9 minutos | Concentrado dentro de la sesión; la peor retención a largo plazo de las cuatro (Cepeda et al., 2006) | Nueve minutos protegidos que hay que defender cada día |
| Dos bloques de 4-5 minutos | Claramente mejor que uno: el hueco entre sesiones es lo que trabaja | Dos huecos que sobrevivan a un día ocupado |
| Ráfagas repartidas por el día | Máximo espaciado por encuentro, y cada uno es un intento de recuerdo, no una relectura (Roediger y Karpicke, 2006) | Un disparador que salte solo, sin decidirlo |
| Saltado: la opción por defecto de un día ocupado | Cero encuentros, y la cola pasa a mañana mientras el olvido sigue | Nada, que es justamente el problema |
La cuarta fila decide la mayoría de los resultados. Un plan que depende de acordarse de estudiar compite con todo lo demás del día; uno enganchado a algo que ya haces, no.
De dónde salen los encuentros si nunca te sientas a estudiar
La tercera fila necesita un disparador que salte solo, muchas veces al día y sin decisión previa. Casi todo el mundo lleva uno en el bolsillo.
El disparador ya salta
El móvil se consulta unas 186 veces al día, cerca de 11,6 veces por hora despierto (Reviews.org, 2026). Un ritmo diario de vocabulario no necesita un hueco nuevo en la agenda: necesita engancharse a uno que ya se repite.
Convertir el gesto en un recuerdo
LearnScreen usa la API de Tiempo de uso de Apple para bloquear las apps que elijas. Al abrir una aparece una tarjeta de vocabulario en lugar del feed; si la respondes, la app se desbloquea un rato. El encuentro es un intento de recuperación, que es el tipo que cuenta (Roediger y Karpicke, 2006).
Que la cola decida el espaciado
Un esquema Leitner elige qué palabra aparece: la que acabas de fallar vuelve pronto, la que sabías se aleja geométricamente. Nunca eliges qué repasar, así que los 8-12 encuentros caen repartidos en vez de amontonados.
- La carga diaria la fijas tú. Las palabras por sesión van de 3 a 20, y también se ajusta cuántas veces al día vuelve el bloqueo. Los valores por defecto (cinco sesiones de cinco palabras) son unos 25 intentos diarios, que sostienen un ritmo de unas tres palabras nuevas al día; subiendo ambos te acercas a la fila de diez al día.
- Más de 1.080 palabras seleccionadas en 18 temas. Once idiomas disponibles como objetivo de estudio, y puedes añadir palabras propias sin límite con traducción, transcripción y frase de ejemplo.
- Funciona sin conexión. Tarjetas y bloqueos funcionan sin red una vez instalada la app; la copia en iCloud es oportunista y escribe en tu base privada, no en nuestros servidores.
- Sin cuenta y sin racha que romper. No hay registro ni cadena que castigue un día flojo: la cola simplemente arrastra la palabra a la próxima vez que abras una app bloqueada.
Seguir leyendo
- ¿Cuántas palabras hay que saber para hablar un idioma? — el tamaño de la meta, por cobertura y por nivel MCER.
- Cuántas veces hay que ver una palabra — de dónde sale la cifra de 8-12 encuentros (en inglés).
- Microaprendizaje — por qué las ráfagas de segundos superan a una sesión larga (en inglés).
- Aprendizaje pasivo — acumular vocabulario sin bloque de estudio (en inglés).
- Alternativa a Anki — repetición espaciada que viene a buscarte (en inglés).
Preguntas frecuentes
Fuentes
- Nation, I. S. P., & Wang, K. (1999). Graded readers and vocabulary. Reading in a Foreign Language, 12(2), 355–380.
- Pigada, M., & Schmitt, N. (2006). Vocabulary acquisition from extensive reading: A case study. Reading in a Foreign Language, 18(1), 1–28.
- Cepeda, N. J., Pashler, H., Vul, E., Wixted, J. T., & Rohrer, D. (2006). Distributed practice in verbal recall tasks: A review and quantitative synthesis. Psychological Bulletin, 132(3), 354–380.
- Roediger, H. L., & Karpicke, J. D. (2006). Test-enhanced learning: Taking memory tests improves long-term retention. Psychological Science, 17(3), 249–255.
- Bahrick, H. P., & Phelps, E. (1987). Retention of Spanish vocabulary over 8 years. Journal of Experimental Psychology: Learning, Memory, and Cognition, 13(2), 344–349.
- Murre, J. M. J., & Dros, J. (2015). Replication and analysis of Ebbinghaus’ forgetting curve. PLOS ONE, 10(7), e0120644.
- Nation, I. S. P. (2006). How large a vocabulary is needed for reading and listening? Canadian Modern Language Review, 63(1), 59–82.
- Adolphs, S., & Schmitt, N. (2003). Lexical coverage of spoken discourse. Applied Linguistics, 24(4), 425–438.
- Reviews.org (2026). Cell Phone Usage Stats. Survey of ~1,000 US adults, fielded Q4 2025. Report
Los recuentos de encuentros, los porcentajes de cobertura y las bandas MCER vienen de la investigación publicada arriba. La aritmética de las tablas es nuestra: nueve encuentros por palabra, seis segundos por tarjeta y ningún margen por olvidos. Última revisión: 29 de julio de 2026.
Elige un ritmo que
sigas en la semana doce
LearnScreen mete los encuentros dentro del uso del móvil que ya tienes, así que el número diario no depende de encontrar un hueco para estudiar.
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